El Líder Prospero

Prosperidad es un estado de florecimiento, crecimiento, éxito y buena fortuna. Prosperidad abarca a la riqueza pero también incluye otros factores los cuales son independientes de la riqueza en grados diferentes, como lo son la felicidad y salud.

Cuando hablamos de un Líder Prospero estamos hablando sobre gente liderando a gente y negocios basados en el hecho de que nos estamos moviendo hacia nuestra propia prosperidad al hacerlo. La experiencia, a través del trabajo con organizaciones, me ha mostrado que los negocios se benefician mas a través de un liderazgo basado en la obtención de la prosperidad, pero, sin embargo y, a causa de de sus prácticas de liderazgo ya pre-establecidas, y arraigadas, en su cultura dificulta a la gente realizar este tipo de liderazgo.

Se podría decir con un alto grado de certitud que todos los seres humanos de una manera u otra luchan para encontrar la prosperidad. La mayoría de las maneras que se utilizan para obtener dicha prosperidad son de origen externo al ser humano. Nuestro día a día está enfocado en la obtención de estas cosas externas que creemos nos traerán una felicidad completa para siempre. Parece que a pesar de los esfuerzos que hacemos no conseguimos esa nueva manera de vivir llamada “prosperidad”. El problema o reto proviene de nuestro enfoque; enfocándonos más en el resultado final que en la causa del mismo. Nuestra manera de obtener más es a través de una solicitud o forzando a que se lleve a cabo dentro de un sistema sin entender que la única manera de adquirir prosperidad completa y de larga duración es llegar al liderazgo a través del desarrollo interno de la persona. Una vez hemos obtenido el nivel adecuado de liderazgo interno, los elementos externos empiezan a encajar juntos y en ese momento hemos establecido el pilar para que la prosperidad venga y se quede con nosotros.

Porque nos pasamos la mayoría de nuestra vida trabajando, tiene sentido que obtengamos esa prosperidad tan ansiada vía esta misma actividad. El gran reto aquí es que la manera en que los negocios son conducidos no permite establecer la base del desarrollo en un enfoque interno.

A través de las experiencias obtenidas al interaccionar con líderes de organizaciones he llegado a que la conclusión de que nuestra definición de liderazgo no apoya a que las personas optengan su prosperidad tan deseada. La falta de un buen liderazgo, es debido a la falta de un conocimiento verdadero por parte de los lideres de cómo nos desarrollamos y crecemos como seres humanos. No somos solo un trozo de carne con huesos y algo esponjoso encima de nuestras cabezas. Los seres humanos tenemos un poder inmenso de cambiar las cosas en cualquier momento que queramos, es solamente que el sistema de apoyo que nos rodea no nos permite hacerlo, la realidad es que este sistema bloquea nuestro crecimiento.

El liderazgo verdadero es conducido por un propósito interno, que está alineado con nuestros valores y deseos en esta vida. El hecho de que el enfoque principal de un negocio es solamente generar rentabilidad, la experiencia demuestra que las actividades diarias para llegar a esta meta final no permiten otras actividades para el desarrollo de un liderazgo interior. Este enfoque en los negocios no permite tiempo para la reflexión, para así poder tener un mejor conocimiento y entendimiento de nosotros mismos, para así poder establecer una base y los pilares adecuados para un crecimiento más completo que traerá una prosperidad verdadera y consistente.

Es importante comprender que la prosperidad de uno es la prosperidad de todos. Si los empleados se sienten prósperos trabajaran al máximo de su capacidad y proveerán creatividad y soluciones para mantener esa fuente de prosperidad viva y creciendo. Esto significa que si la cultura de un negocio apoya el desarrollo de un Líder Prospero esta cultura crecerá con más rapidez, y perdurara más tiempo.

También es importante tener en cuenta que en un negocio todas las personas que conforman la organización son líderes, para buenas o para malas, porque estamos liderando personas, facilitando o estancando su crecimiento con cada interacción que tenemos con ellos. No solamente las personas con un titulo específico tienen responsabilidades de liderazgo, todas las personas que conforman una organización tienen algún nivel de responsabilidad que tiene un impacto en el negocio.

A través de las sesiones de liderazgo y el trabajo individual con líderes de organizaciones he descubierto que las personas desarrollan a su “Líder Prospero” al:

  • Proveerles con conocimiento de cómo descubrirse y transformarse.
  • Mostrarles que se cree en ellos.
  • Proveyendo espacio y permiso para la toma de acción.
  • Creando compromiso a través de establecer sus acciones propias.

Cuando las personas están direccionadas por su propio liderazgo basado en prosperidad el lugar de trabajo se llenara de una energía increíble; las personas se vuelven más productivas, pro-activas y toman propiedad de su trabajo. Al final del día, ¿no es eso lo que todos los negocios buscan de sus empleados?

Obtener resultados no se trata de forzar a las personas pero si de maximizar sus habilidades y potencial. Si tú tienes el poder de crear cambios significativos en tu organización entonces tienes la oportunidad de no solo obtener mejores resultados sino que a su vez sean sustentables impactando de manera positiva la vida de las personas que la conforman. Este cambio de mentalidad no es fácil pero es necesario para el desarrollo de una sociedad donde las personas impactan de manera positiva a su entorno debido a que se sienten satisfechas de su vida laboral. El resultado de este cambio es una empresa robusta y duradera. Es tiempo de un nuevo liderazgo, un liderazgo basado en la búsqueda del crecimiento del individuo a través de la búsqueda de la prosperidad, es tiempo para el Líder Prospero.

¡Continuemos Avanzando!

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